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Fuera de la cocina con Mariano Andrés Sena

Sabrosía Puerto Rico pasó un día fuera de la cocina con el chef experto en pastas, Mariano Sena.

Lusitano1

Viaja, pero viaja sin tomar aviones. Más bien, lo hace con sus manos mientras lleva a cabo el proceso de elaboración de sus pastas. ¿A dónde lo hace? A su país de nacimiento y otras a lugares desconocidos pintados de un blanco que le hacen olvidar sus preocupaciones. De esta forma, el chef argentino (¡ya más puertorriqueño que otro!) Mariano Andrés Sena explicó a Sabrosía Puerto Rico su pasión por la confección de pastas.

La historia de las pastas y la llegada de Sena a la Isla surgen luego de que el profesional dejará su oficio de periodista y se interesara en la gastronomía. Durante ocho años ”Marianito”, como era conocido en la radio de su país, dedicó de su tiempo a la cobertura de fútbol, tanto así que tuvo la oportunidad de viajar a sitios como Brasil, Chile, Perú y Japón. Sin embargo, Sena sentía la necesidad de buscar ese ”algo” que le ”hiciera más lleno”.

Por 2 años Sena fue alumno del Instituto Argentino de Gastronomía, a la vez experimentaba por primera vez en una cocina italiana en donde llegó convertirse en la ”mano derecha” del chef y también se enamoró de las pastas.

”En la cocina era donde más me sentía representado. Yo fui mirando todo desde abajo y la gente que estaba cocinado me preguntaban ”vos sos Marianito el de la radio, ¿qué haces acá?’’, dice el chef de 38 años.

En un momento la situación económica de Argentina parecía empeñada en robar el futuro del profesional. Por lo que este no pudo culminar su último año de estudios culinarios. No obstante, continuó desarrollándose en la cocina italiana y decidió crear su propio restaurante, cuyo destino fue Puerto Rico.

En el Caribe

Luego de 2 años trabajando como pasta chef en el establecimiento Nonna, Sena abrió el restaurante ”a puerta cerrada” El Catorce, en donde se presenta un inusual concepto gastronómico que pocos tienen la oportunidad de disfrutar en el Viejo San  Juan.

”El Catorce tiene un concepto de misterio, en el cual la gente no va solo a comer, disfrutan toda una experiencia gastronómica”, explica.

En El Catorce el comensal puede deleitar cinco cursos en una velada distinta, cuyo lugar (secreto) es revelado una vez sigas las instrucciones del chef.

Este argentino-boricua amante del asado (vistazo a uno de sus brazos y entenderás) se muestra agradecido de vivir en Puerto Rico; disfrutar la gente, clima y sobre todo sus playas. Lleva un par de converse mientras cocina y muestra con orgullo su utensilio favorito: el cuchillo.