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Cuatro cosas que quizás no sabías sobre Señor Paleta

Conoce la historia detrás de la paletería más popular del Viejo San Juan.

Lusitano1

Ya es sabido que Señor Paleta se ha convertido en una de las marcas de helado más preciadas por los puertorriqueños.

Sabrosía conversó con Ramón Ortiz, copropietario de la paletería que nació en la Calle Tetuán del Viejo San Juan y ahora cuenta con cuatro establecimientos alrededor de la isla, para conocer la historia detrás del reconocido personaje con sombrero negro.

Señor Paleta dueños

1. El primer sabor fue…

Luego de varias semanas haciendo experimentos en su cocina, Ramón y Jennifer encontraron la receta perfecta para abrir las puertas de su primer establecimiento en El Viejo San Juan con una paleta de sorbet cuyo sabor era de mangó.

"Los sabores de las paletas siempre salen espontáneamente, ya sea en una conversación con nuestros amigos o cosas nuevas que probamos. También recibimos muchas recomendaciones de nuestros clientes que resultan ser exitosas", comentó Ortiz acerca de su negocio establecido en el 2014. 

2. Receta científica

Las mentes detrás de este refrescante proyecto no poseen estudios en el mercado de la gastronomía. "Cuando comenzamos, nosotros no habíamos tomado cursos de postre, no sabíamos nada de la cocina ni mucho menos de productos de comida", expresó Ortiz quien obtuvo un título de doctorado en farmacia y Jennifer Serrano, copropietaria del quien fue médico generalista por muchos años.

3. Locos por el Coco 

Las creaciones de Señor Paleta varían dependiendo la temporada del año. Usualmente su vitrina ofrece más de 10 sabores que van desde sorbets hasta gelatos. Sin embargo, la paleta más vendida es la de coco. 

"La de coco es la más popular de todas porque gusta entre adultos y menores", comentó Ortiz y resaltó que al estar preparada con cocos 100% natural y del país, el público la disfruta mucho.

4. Proceso artesanal

Al mismo tiempo, la paleta de coco es la más difícil para preparar. "Es un proceso bien artesanal. Nosotros no compramos los componentes por separado y todo se hace en nuestra fábrica", contó Ortiz. 

La fábrica, también ubicada en El Viejo San Juan cuenta con "Hacemos todo de cero, desde buscar los productores locales hasta pelar y abrir el coco", dijo el joven y agregó que cada seis horas se producen.

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