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Chicago: Un destino al que todo foodie debe ir

Antes ir un restaurante de alta cocina era símbolo de poder y dinero, ahora se ha convertido en un espectáculo artístico y una experiencia sin precedentes.

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El buen comer es un ritual que ha estado en evolución desde el comienzo de la humanidad, pero ha tomado un giro peculiar en las últimas décadas. Antes ir a un restaurante de alta cocina era símbolo de poder y dinero, ahora se ha convertido en un espectáculo artístico y una experiencia sin precedentes.

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La escena gastronómica local se encuentra en un renacimiento cultural, social y económico como nunca antes lo habíamos visto.

Para los amantes del buen comer existe una biblia gastronómica llamada Guía Michelin. Esta guía culinaria categoriza y premia los mejores restaurantes de las principales ciudades del mundo utilizando un sistema de estrellas. Una estrella  simboliza que es un buen restaurante, dos estrellas que el restaurante es suficientemente bueno para desviarse si uno está cerca y tres estrellas significa que el restaurante es tan bueno que vale la pena hacer un viaje solo para visitarlo.

alinea Fotos por Paul González

Con esta guía en mano, el pasado mes tuve la oportunidad de visitar la ciudad de Chicago y disfrutar de lo mejor que tiene para ofrecer. La primera parada lo fue Alinea, el canvas culinario del chef Grant Achatz, y les tengo que decir que sus tres estrellas no empiezan a describir la experiencia. Cada plato era una obra de arte, desde la forma en que lo servían, los olores que transmitían, la mezcla de colores y el sabor te hacía sentir como si fuera el momento más importante de tu vida. Sin que se me quede nada por dentro, Alinea será una experiencia que llevaré conmigo para siempre. ¡Sí, me tomé la foto con el globo de azúcar! La noche terminó con unos cocteles en el local vecino, Boka. Esta barra/restaurante cuenta con una estrella y sus tragos reflejan su talento. La recomendación del bartender fue un trago con un whisky local de Chicago Distilling Co., y desde el primer sorbo los sabores fueron inesperados e intensos.

whisky

El día siguiente le tocó el turno a un concepto gastronómico que se sale de lo tradicional y juega con la imaginación del comensal. EL Ideas del chef Phillip Foss nació para jugar con los sentidos, la mente y el corazón. Cada plato tiene una historia, se come de una manera peculiar –sea lamiendo o con las manos- y la fusión de sabores te harán delirar. Lo mejor de todo fue el poder interactuar con el chef dentro de la cocina mientras su equipo cocinaba en frente de tus ojos. EL Ideas es una experiencia cambiante, así que recomiendo visitarlo cada vez que estés en el vecindario.

Continué la estadía almorzando en un pequeño gastropub donde confeccionan la mejor hamburguesa de la nación, Au Cheval. ¿Por qué es la mejor? Uno lo sabe desde el primer bocado en donde la carne perfectamente cocinada le rinde tributo al meticuloso trabajo de a sus ganaderos, la salsa secreta en su interior es para pelos, el pan semi-tostado y mantequilloso le dan un toque sensual, el queso perfectamente derretido entre cada carne agrupa los sabores y el sazón de cada elemento es perfecto. Todos los días sueño con este burger.

En la noche final, la visita fue al restaurante tres estrellas del chef Curtis Duffy, Grace. Su nombre se refleja en el trato desde que uno entra hasta el servicio de los meseros, pero la comida te deja sin palabras. Cada plato es una explosión de ingredientes que se complementan y fusionan de maneras que jamás pensarías posibles, es tan intenso que los diez cursos no satisfacen el hambre de continuar explorando la mente del Chef. Hubo sensaciones que me hicieron revivir experiencias del pasado, recordar olores de gratos momentos y subir la vara de las próximas experiencias gastronómicas. Aunque cerró sus puertas hace unos meses, por una disputa de la administración, seguirá siendo una de las mejores experiencias culinarias que he tenido en mi vida.

Fueron cuatro días y 8 estrellas Michelín en una ciudad que esta rescribiendo la experiencia culinaria de la nación. Sus restaurantes van a paso acelerado alcanzando el prestigio gastronómico de potencias como lo son San Sebastián, México, Nueva York, Japón, San Francisco y Perú. Sin duda alguna, Chicago es un paraíso para los amantes de la alta cocina que va más allá de sus estrellas Michelín.

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Paul E González Mangual es un escritor puertorriqueño, columnista de Sabrosía Puerto Rico, amante de la gastronomía de alta calidad, entusiasta del whiskey, adicto al café y fundador de FOODIEcations.