Actualidad

Ganaderos obtienen compromiso de la gobernadora sobre regulación a industria lechera

Según el presidente del Sector de Leche, el secretario del Departamento de Agricultura no podrá tomar decisiones por encima del ente regulador

Lusitano1

Tras sostener una reunión en La Fortaleza, líderes de la industria lechera salieron satisfechos con el compromiso de la gobernadora Wanda Vázquez para garantizar que sea la Oficina Reglamentadora de la Industria Lechera (ORIL) el ente que determine los niveles de precios por los cuales los ganaderos pueden vender el producto crudo.

“Ya las peleas se acabaron. Ahora ORIL es la que va a tomar las determinaciones de todo lo que sea con la Ley 34 (de reglamentación de la industria lechera). Va a tener comunicación directa con la gobernadora”, aseguró Manuel Martínez Arbona, presidente del Sector de Leche de Asociación de Agricultores.

En pasadas semanas, esta organización había denunciado que el secretario de Agricultura, Carlos Flores Ortega, había usurpado las facultades de la ORIL, con el objetivo de establecer tres niveles en los pagos que reciben los ganaderos. Estos niveles, en principio, se fundamentan en el uso al que se destina la producción de leche, siendo la leche fresca la que cuenta con los precios más altos.

  • Te recomendamos:

Zerogrados Thai Ice Cream abre en Mayagüez

El negocio propone al comensal sabores confeccionados con productos naturales.

El pasado 26 de noviembre, el Departamento de Agricultura, mediante una normativa, aumentó de dos a tres los niveles de los pagos que reciben los ganaderos, lo que a juicio de la Asociación de Agricultores tuvo un impacto negativo en el 75% de los ganaderos y representó una intervención indebida en las funciones de la ORIL.

Tras la determinación del secretario de Agricultura de aumentar los niveles de pagos, los líderes del sector lechero presentaron un recurso legal buscando revertir la normativa.

A su salida de la reunión con Vázquez, Martínez Arbona no precisó si el compromiso de la gobernadora significaría el fin del proceso legal.

“Legalmente yo no sé si eso funciona así. No está de más que el tribunal lo ratifique, pero eso lo hablaremos con los abogados de nosotros”, señaló el ganadero.

Martínez Arbona agregó que, de cara al futuro, el objetivo es que los ganaderos reciban un solo nivel de pago por toda la leche producida, independientemente del uso que se le brinde.

Indicó que, al momento, la ORIL trabaja en un estudio que, confía, llegue a esa conclusión.

“Para que en Puerto Rico la industria de productos lácteos pueda ser financieramente viable y exitosa es importante que el costo de producir la leche se reduzca. Una de las estrategias básicas para que el costo de producción baje es que la producción aumente. Mientras más se produce, el costo por unidad tiende a bajar. Lo que estamos compartiendo con la gobernadora es una evidencia de datos que sugieren que en Puerto Rico la industria lechera tiene un potencial de seguir creciendo, siempre y cuando se tomen las determinaciones de política pública que incentiven ese crecimiento. La más importante es movernos a que la leche se pague a un mismo precio no importa para qué se utilice”, indicó, por su parte, el economista Carlos Colón de Armas, quien acompañó a los ganaderos al encuentro con Vázquez.

Según Colón de Armas, contrario a la creencia general, en Puerto Rico cada vez se consumen más productos lácteos, pese a que el consumo de leche fresca se ha reducido. Buena parte de esos productos derivados de la leche, sin embargo, son importados a la isla.

Martínez Arbona explicó que, con el modelo de niveles, la diferencia en pagos entre la leche fresca y la destinada a otros usos puede alcanzar los 27 centavos por cuartillo.

“A Puerto Rico le conviene que se pague un precio que incentive que se produzca más leche”, sostuvo Colón de Armas, al estimar que la industria lechera, que al momento compone el 30% de la industria agrícola en el país, tiene el potencial de triplicarse.