En la barra

El golpe de María a la industria de bebidas en Puerto Rico

A un año del paso de María te presentamos las historias de profesionales desplazados a raíz del huracán y el estado actual de este sector

Lusitano1

Ante una isla devastada por el azote de un huracán categoría 4, muchas personas se vieron obligadas a abandonar su patria en la búsqueda de mejores condiciones de vida y nuevas oportunidades de empleo. Tal fue el caso de los profesionales de la Industria de Restaurantes y Barras puertorriqueñas.

Luego de aquel 20 de septiembre de 2017, la industria de bares en la Isla, que en los últimos años había brillado a nivel mundial por sus talentos, fue sacudida por el desastre natural. Este dejó a su paso cientos de establecimientos sin servicio de energía eléctrica, agua y a los dueños de estos haciendo malabares para adquirir generadores eléctricos, conseguir mercancía, pero sobre todo teniendo que batallar con una Ley Seca y toque de queda, impuestos por el gobierno.

Precisamente, algunos de estos factores fueron los detonantes para que una gran cantidad de bartenders se fuera de la Isla. Por ejemplo, de entidades como la Asociación de Bartenders de Puerto Rico, un 40 por ciento de sus cantineros/as se marcharon, según estimados del presidente de la organización, José Aponte.

Aunque ya algunos de los/as bartenders pertenecientes a este colectivo regresaron a casa, hay otros que por el momento no volverán. Entre ellos, el experimentado cantinero, José Ortega, quien tras 19 años trabajando en la industria local tuvo que emigrar a Miami (Florida) para darle un sustento a su familia.

José Ortega Ortega ha representado a Puerto Rico en diferentes competencias de coctelería / Foto: AYB Master

Ortega, esposo y padre de dos niños de 12 y 14 años, dejó con ‘’dolor’’ a su seres queridos después de enterarse de que el hotel en donde laboraba tardaría de uno a dos años en recuperarse por daños estructurales.

‘’Yo la semana después me puse a buscar y buscar trabajo y vi que no había. Tuve que tomar la decisión de dejar a mi familia. Dejar todo fue fuerte, especialmente por mi esposa y mis hijos. Tuve que entonces moverme acá y empezar de cero’’, relató.

Contó, además, lo complicado ha sido reiniciar una vida en un país ‘’que no es el tuyo’’ y en el cual no están sus compañeros cocteleros.

‘’A mí me chocó ver a todas mis amistades partiendo de Puerto Rico, porque éramos una comunidad tan grande y tan unida. De verdad que yo extraño compartir con mis amistades e ir La Factoría, La Coctelera y visitar los panas’’, concluyó.

Más que compañeros, familia

A la hora de hablar sobre bartending en el país es importante mencionar los lazos que sus cantineros/as crearon con el tiempo, unión que hoy los hace más que compañeros, los ha convertido en familia.

Es por ello que Abner Barrientos, otro talento que se vio obligado a emigrar a Houston (Texas), todos los días añora la relación con sus colegas. 

‘’Realmente extraño las conexiones entre amistades. Esa experiencia de sentarse con los mismos de la escena de bartenders y hablar de la industria, de los ingredientes y otras cosas. En la cultura coctelera de los Estados Unidos no se da eso’’, dijo.

Abner Barrientos La coctelería local se caracteriza por la amistad entre los bartenders / Foto: Chivas Regal Facebook

‘’Allá todo es bien individualista. No existe ese calor caribeño de salir de la barra a dar un abrazo. Ese tipo de detallitos no se ve’’, añadió.

Para Barrientos, ganador de la plataforma Chivas Master Puerto Rico y talento de Caneca en Lote 23, fue muy duro tomar la decisión de mudarse a raíz del escenario post María.

‘’Yo me quedé un mes para ver la dinámica y ayudar a los muchachos, pero me di cuenta que la economía estaba literalmente decayendo y no iba a mejorar’’, planteó.

Barrientos recuerda que, si no hubiese pasado el huracán, estaría cumpliendo una de sus metas: convertirse en embajador de la marca de whisky escocés Chivas Regal.

‘’Iba a trabajar en lo que quería y en lo que los últimos dos años me preparé. María llegó y cambió eso, pero la vida es una constante adaptación’’, señaló.

En la actualidad Barrientos se destaca como barman en el establecimiento The Pastry War en Texas.

María sacudió la industria

A un año del ciclón, algunos propietarios de barras en Puerto Rico resaltan la importancia de la industria de bebidas en la economía local y cómo algunas decisiones tomadas por el Gobierno -en aquel momento- afectaron su crecimiento.

Entre estas, la Ley Seca, que duró nueve días, y el toque de queda, dejado sin efecto el 18 de octubre de 2017.

Según Roberto Berdecía, codueño de La Factoría, barra clave en la revolución coctelera local, la prolongación de esta ley complicó aún más el panorama para los dueños de negocios.

‘’Entiendo que sí, era necesario que el gobierno tuviera una Ley Seca los primeros días, pero extenderla fue muy fuerte para nosotros. Entonces, con el toque de queda, se hizo mucho más complicado sostener una industria que depende totalmente de esto’’, destacó en entrevista con Sabrosía.

‘’Nosotros sentimos el impacto, pero también el gobierno lo recibió’’, aseguró.

El también fundador del establecimiento Jungle Bird recordó cómo en un momento dado pensó en irse.

‘’Me dije: ‘contra está fuerte quedarse aquí’. Mis ahorros desaparecieron en una semana y no tenía fuerza emocional para seguir adelante mientras veía el desastre y que amigos y compañeros se iban. A mi entender, era más fácil irme que quedarme’’, contó.

No obstante, decidió buscar el lado positivo de la situación.

‘’Todas las cosas que hicieron de María un desastre natural, también hicieron que Puerto Rico se diera conocer en muchas partes del mundo. Creo que ahora mucha gente sí sabe dónde estamos y quiere apoyarnos’’, puntualizó Berdecía.

Finalmente, el experto en coctelería hizo un llamado a que, ante la amenaza de otro evento como María, el gobierno analice factores que pudieran perjudicar la industria.

 

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