En la barra

Madera: Denominador común del buen whisky y la barbacoa

Experta en destilados y licores invita a explorar las posibilidades al maridar el whisky con el BBQ

Lusitano1

Una de las ventajas de vivir en Puerto Rico es la posibilidad de prender el BBQ en cualquier época del año. Desde una parrillada en la playa, barbacoa en el patio o largas sesiones haciendo “smoke BBQ” con amistades y familiares, el clima y la vibra caribeña casi siempre favorece el poder disfrutar de esta actividad centenaria.

Para muchos, sorprende saber que el mundo del BBQ es tan sofisticado y diverso como el de la alta cocina. Cada elemento involucrado en el proceso impacta el resultado y la experiencia al paladar. ¿Qué tipo de combustible usas: gas, carbón, leña?; ¿Vas a cocinar res, pollo, cerdo, marisco, vegetales?; ¿Qué tipo de cocción prefieres: “grilling”, ahumado, a fuego lento?; ¿Adobas o marinas la proteína? Todos son variables importantes, pero tal vez la interrogante más importante es, ¿Con qué maridas tu plato de BBQ?

“Si bien el vino es lo que tradicionalmente se asocia con el maridaje gastronómico, el mundo diverso del BBQ se presta para disfrutar de experiencias enriquecedoras con el whisky. Sí, el whisky, ese manjar escocés que ha estado cautivando a los aficionados desde al menos el año 1405”, dice Alexandra Rivera, experta en destilados y licores, además de embajadora de marca para la línea de whisky escocés Highland Park.

Rivera explica que, al igual que el BBQ, el whisky cuenta con un proceso de elaboración cuyos ingredientes también hacen la diferencia en el producto final. El grano, las especies, el proceso de destilación y añejamiento la madera de las barricas… todos tienen un rol fundamental en establecer las características del whisky.

Madera: Ingrediente compartido

Los conocedores del BBQ coinciden en que la madera, o leña, es el punto diferenciador. Nogal, mezquite, manzano, cereza y otras especies dotan a la proteína con características únicas que cubren la gama desde lo dulce y agrio hasta umami. Igualmente, los whiskies Highland Park utilizan la madera de sus barricas para definir su perfil.

“Highland Park utiliza barricas americanas sazonadas con jerez, lo que imparte notas acarameladas, de vainilla, coco, almendra, mientras que las barricas de roble europeo sazonadas con jerez nos aportan notas especiadas como canela, cardamomo, dátil, clavito de olor, frutas confitadas”, comenta Rivera.

La experta recalca que este perfil amoniza con cualquier proteína hecha al BBQ – pero en especial el cerdo – porque el sabor sutil a humo en la carne se entrelaza con las notas especiadas del whisky. Aunque el BBQ y Highland Park tienen la madera en su ADN, en ningún momento se impone ese elemento en el paladar, aseguró.

Un estilo de vida

Decir BBQ lleva la mente a pensar en tardes perezosas frente a la parrilla, sin preocupación alguna. Similarmente, el whisky está fuertemente vinculado con desconectarse de los vaivenes del día, un tiempo de “relax”, contemplación y premiación. Cuando se disfrutan juntos, la experiencia se eleva a lo esotérico tanto para el paladar como el alma.

Para más información sobre Highland Park Whisky sigue las redes de la embajadora de marca @ alexandra.brandambassador. CC1 Companies distribuye Highland Park Whisky en Puerto Rico. El whisky está disponible en las tiendas de Bodegar, supermercados y tiendas de conveniencia alrededor del país.