Comida

Un cereal con doscientos años de historia

La granola nace como respuesta alimenticia de dos médicos a mediados del siglo XIX.

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Si eres un amante de la gastronomía, esto no significa que solo comes afuera todo el tiempo, también significa que tu amor por la cocina es igual de intenso. Durante la cuarentena y el confinamiento que hemos tenido que vivir, me ha permitido, al igual que muchos otros, invertir más tiempo en la cocina y cocinar esos platillos que me encantan y extraño.

Unos de esos es la granola. Este cereal es súper nutritivo, fácil de integrar a otras recetas, es bueno para complementar cualquier antojo, como snack o hasta como postre. La versatilidad de la granola nos permite atemperarla a nuestros gustos e ingredientes que tenemos a nuestra disposición.

Cada vez que la confecciono me pongo a pensar en su contexto histórico y para mi sorpresa su historia data de hace 200 años atrás. La granola nace como respuesta alimenticia de dos médicos a mediados del siglo XIX. Los doctores James Jackson y John Harvey Kellogg comenzaron a idear, de manera individual, un cereal para desayuno que fuera nutritivo y fácil de digerir. Fue entonces cuando mezclaron avenas, nueces, maíz, harina de trigo y otros ingredientes para darle vida a las primeras ediciones de la granola como la conocemos en la actualidad. Sin embargo, no fue hasta un siglo después, con el movimiento subcultural hippie, que este snack se popularizó por su alto contenido nutricional y lo fácil de su elaboración. Varios años luego, comenzó el movimiento para comer más saludable y se industrializo. Hoy en día la vemos en todos lados y de todas las formas posibles.

Aquí te incluyo una receta que ido trabajando estos meses, que le rinde tributo al pasado culinario de este alimento y que llena todas las expectativas nostálgicas y de bienestar que añoro cuando le tengo ganas. Espero que la disfruten.

Ingredientes:

  • 1 taza de hojuelas de avena
  • 1 puñado de almendras (un poco trituradas)
  • 1 puñado de coco rallado
  • 4 cdta de aceite de coco
  • 1/4 de cdta vainilla
  • 1 cdta de chia seeds
  • 3 pizca de canela
  • 2 pizcas de nuez moscada
  • 3 pizcas de azúcar morena
  • Opcional: 10 pistachos triturados y/o 5 granos de cacao triturados
  • Opcional: un puñado de frutas secas de su preferencia

Preparación:

  • Precalentar el horno en 350 grados.
  • Mezclar todos los ingredientes secos.
  • Agregar el aceite de coco y la vainilla a los ingredientes secos. Mezclar hasta cubrir todas las hojuelas.
  • Colocar la mezcla de todos los ingredientes en una bandeja y colocar en el horno precalentado por 20 minutos. Recuerda no abrir el horno para no perder la temperatura.
  • Cuando comience a oler y veas que cambia el color de los bordes, mover un poco para que se cocinen por todos lados. Esto se hace a los 10 minutos de haberlo colocado en el horno.
  • Al finalizar el tiempo, remover del horno y verter en un recipiente nuevo y esperar que se enfríe la granola. Una vez frio, puedes agregarle las nueces trituradas y las frutas secas.
  • Disfrutar de su granola en su yogurt, mantecado o solito.

Paul E González Mangual es un escritor puertorriqueño que ama viajar y viaja para comer, y luego comparte historias sobre esas aventuras culinarias en su agencia de turismo gastronómico, FOODIEcations.

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